La designación de Martín Soria como Ministro de Justicia es un paso más hacia la búsqueda de impunidad. Con su llegada, se pone en marcha la reforma del Ministerio Público Fiscal, que es la piedra angular del plan para limpiar al kirchnerismo de las causas de corrupción y poner en la cuerda floja a los fiscales que no se alineen.
 
El proyecto de reforma del Ministerio Público Fiscal, otorga a la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público Fiscal, la facultad de elegir un procurador general interino. Es decir, si se aprueba el proyecto, van a desplazar a Eduardo Casal, y designar un nuevo procurador servil a su plan de impunidad.
 
Además, la reforma debilita la figura del procurador, ya que elimina la mayoría necesaria para su designación (2/3 de los senadores) y reduce su mandato. Suprimiendo así la necesidad de consensos para la designación y facilitando que una mayoría política circunstancial decida.
 
Otro grave aspecto, es la modificación de la integración del Tribunal de Enjuiciamiento de fiscales, que garantizaría al oficialismo la mayoría necesaria para remover a los fiscales que los incomodan. Entonces, si se aprueba la reforma, desplazarán a los fiscales que no pidan la absolución de Cristina Fernández de Kirchner.

La reforma del Ministerio Público no respeta la Constitución, porque viola la independencia con autonomía funcional que se le otorga. Es insostenible. Vamos a defender a la República, a Casal y a todos los jueces y fiscales independientes.