FUNDAMENTOS

El policía, como servidor público, tiene una serie de derechos, deberes y prohibiciones que debe observar en el ejercicio de sus funciones.

Tal como define nuestra propia legislación (ley 6722), el Estado policial es la situación jurídica de la que nace un conjunto de deberes, prohibiciones y derechos que las leyes, decretos y reglamentos establezcan para el personal policial.

Entre los cuales encontramos deberes esenciales del personal policial, como los siguientes; jurar acatamiento a la constitución nacional y a la constitución de la provincia de Mendoza, defender la vida, la libertad y la propiedad de las personas aun a riesgo de su propia vida e integridad , la de obedecer toda orden emanada de un superior, poner en conocimiento de la Inspección General de Seguridad todo hecho que pudiere constituir una falta administrativa y solicitar la instrucción de los sumarios administrativos cuando legalmente correspondiere.

Son derechos esenciales (art. 45 ley 6722) del personal policial, la estabilidad del empleo policial, la posesión del grado, el ejercicio de funciones, trato y remuneración inherentes al mismo. Por otro lado, el descanso compensatorio, el uso de las licencias y permisos, la provisión de uniforme e indumentaria, armas, equipos y demás elementos necesarios para su función en un marco de condiciones, higiénicas y de alimentación dignas sanas y suficientes asegurando circunstancias seguras de trabajo. Además, el policía tiene y debe tener oportunidades, desempeñarse, de recibir un trato respetuoso por parte de superiores y de la ciudadanía en general.

El policía esta obligado a actuar con sujeción a las leyes, empleando los recursos de que dispone de manera imparcial, honesta, leal, eficaz. Sólo así, podrá contar con la confianza de los ciudadanos, sin la cual todos los esfuerzos por lograr la seguridad pública serían nulos

El policía, para cumplir acabadamente con sus obligaciones, necesita estar en condiciones psicofísicas óptimas.

En la actualidad la jornada laboral del personal policial, en su gran mayoría, se cumplimenta con guardias de 24 horas de trabajo por 48 horas de descanso para cada agente.

Esta situación se agrava porque muchas veces, a la leonina jornada laboral, se adicionan cupos de recargo. Además, en sus horas de descanso, realizan servicios extraordinarios como fuerzas de seguridad en diferentes eventos o empresas.

Como consecuencia de ello, se produce un fuerte agotamiento que deriva en estrés laboral. Téngase presente que durante este año más de 350 policías se les sacó el arma por estrés, consecuencia directa de la jornada laboral que éstos cumplen. Esto significa que el 5% de la fuerza policial mendocina está inactiva para ese fin porque le retiraron el arma ya que los test psicológicos detectaron niveles de estrés que no garantizan que con el arma reglamentaria se transformen en un peligro para sí mismos, para sus pares y para el resto de la sociedad.

El estrés laboral es una de las principales causas de ausentismo en la fuerza y puede derivar en enfermedades graves.

El estrés baja las defensas, produce depresión, fobias, miedos, aumento de la presión sanguínea y del colesterol en la sangre, disfunciones cerebrales (trastornos de atención o cambios de comportamiento), diabetes, infartos, etc. El estrés puede estar motivado en las siguientes causas, como por ejemplo:

a) persecución del empleador,

b) siniestros sufridos en el lugar de trabajo,

c) sobrecarga física y/o psíquica que potencialmente exceda el normal,

d) frustraciones padecidas en las expectativas propias (postergación de ascensos, no reconocimiento de méritos propios, ambiente hostil de labor y

e) violación de normas de seguridad e higiene por parte del empleador. Burn out: sobrecarga de trabajo. Síndrome de agotamiento emocional, deshumanización y baja realización personal, que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas.

Según Patricia Rodriguez, psicopedagoga, especialista en evaluaciones psicotécnicas, “trabajar de más puede generar padecimientos que no siempre son advertidos. Muchas personas que no pueden generar espacios propios, que alivien las tensiones inherentes al que hacer ocupacional pueden experimentar agotamiento, somatizaciones, depresión, abulia o paradójicamente adicción al trabajo.

Ansiedad, angustia, intolerancia, depresión, maltrato, violencia e insomnio son las exteriorizaciones más comunes en los casos de estrés de cualquier persona.

El Artículo 13° del Decreto 2920 reglamenta el Artículo 43 inciso 4 de la Ley 6722 disponiendo que: “El personal policial deberá cumplir un mínimo de cuarenta y ocho (48) horas semanales. Los turnos de guardia de doce (12) horas continuas implicarán un franco compensatorio y obligatorio de veinticuatro (24) horas. Los turnos de guardia de veinticuatro (24) horas continuas implicarán un franco compensatorio y obligatorio de cuarenta y ocho (48) horas.

Los jefes de cada unidad policial determinarán las modalidades de la prestación del servicio, conforme con las necesidades de la zona de actuación y respetando los derechos del personal policial de descanso, recreación y convivencia familiar”.

Por ello, propiciamos una modificación al duro régimen horario que tienen actualmente. Hoy un policía debe prestar 24 horas continuadas de servicio y después tiene 48 horas de descanso. Pero además, como el salario no alcanza, algunas de las 48 horas de franco el uniformado no las descansa en su totalidad porque las aprovecha para prestar servicios extraordinarios.

El Proyecto establece que el personal policial deberá cumplir un mínimo de cuarenta y ocho (48) horas semanales. Disponiendo que los turnos de guardia serán de hasta doce (12) horas continuas he implicarán un franco compensatorio y obligatorio de veinticuatro (24) horas.

La presente modificación repercutirá directamente en un mejoramiento en el desempeño de las funciones que les son propias al personal policial, permitiendo un adecuado descanso compensatorio. Está comprobado que la disminución de la jornada laboral aumenta la productividad en el trabajo.

No es posible ignorar la particular naturaleza de los servicios, tareas y funciones a cargo de los integrantes de la policía; lo cual justifica, un tratamiento jurídico diferenciado en relación con el que se da no solo respecto de trabajadores del ámbito privado, sino incluso de otros empleados públicos. Sin embargo, esta constatación, no puede llevarse a extremos tales que deshumanicen la citada prestación de servicios, ignorando la aplicación de Derechos y Garantías Constitucionales, que resultan fundamentales e inherentes a todo ser humano trabajador.

Asimismo, se establece un plazo máximo de 15 días desde el dictado de la resolución que la ordena, para los supuestos de pase a disponibilidad en espera de destino, a fin de evitar lapsos prolongados de tiempo sin resolver la situación laboral del agente, ocasionando una gran incertidumbre respecto de su futuro inmediato.

Por los motivos expuestos es que solicito a esta H. Legislatura la aprobación del presente proyecto de ley.

EL SENADO Y LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS

DE LA PROVINCIA DE MENDOZA

SANCIONAN CON FUERZA DE

LEY:

Artículo 1°.- Modifícase el inciso 4 del Artículo 43 de la ley 6722, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 43… inc. 4. Prestar el servicio con eficiencia, capacidad y diligencia, en el lugar y en las condiciones de tiempo y forma que determinen las disposiciones reglamentarias correspondientes. El personal policial deberá cumplir un mínimo de cuarenta y ocho (48) horas semanales. Los turnos de guardia serán de hasta doce (12) horas continuas he implicarán un franco compensatorio y obligatorio de veinticuatro (24) horas.

Artículo 2°.- Modifícase el inciso 1 del Artículo 67 de la ley 6722, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 67°… inc. 1°.- Esperando destino, el que deberá determinarse en el plazo máximo de 15 días, contado a partir de la resolución que ordena el mismo.