Ago18

Publicado en mendoza por Luis Petri.
Los nuevos desafíos Institucionales
La Constitución es una defensa,
que nos refugia de tempestades del pasado
y cobija nuestro anhelado futuro”

Afirmamos la necesidad de iniciar el camino de la Reforma Constitucional, a fin de ajustar nuestra Constitución a los desafíos y paradigmas de la sociedad actual, posicionando a Mendoza en los umbrales del nuevo milenio.
La Constitución es una transacción política fundamental que condensa los ideales, anhelos y proyectos de una determinada sociedad. Es la piedra fundacional donde se asientan las normas básicas que la organizan, los derechos que protegen al ciudadano y la forma de distribuir y controlar el poder del Estado.
Por ello, debemos esbozar una Constitución llamada a permanecer en la posteridad, que tenga conciencia histórica de su pasado, mire a los ojos el presente y proyecte el futuro de los mendocinos.
La Reforma propuesta es fruto de indispensables consensos con los distintos partidos y sectores que integran la sociedad mendocina y de un preciso diagnostico de las deficiencias que presentan nuestras instituciones.
El sano debate, imprescindible en todo proceso de reforma, aun se encuentra abierto, restando la aprobación legislativa, que declare su necesidad; el referéndum popular, que confirme la voluntad reformadora y; la convención constituyente, que se aboque al estudio y eventual aprobación de los temas habilitados.

La historia constitucional de nuestro país, zanjada por los desencuentros y disensos, señala que aquellas reformas que, aunque bienintencionadas, carecieron del sentimiento común de los argentinos, estuvieron destinadas al fracaso. Por ello, son los encuentros en las ideas y las coincidencias en las necesidades del modelo institucional, las que integran la propuesta de reforma.
El ordenamiento constitucional es -al decir de Linares Quintana- un marco o molde, dotado de considerable elasticidad y flexibilidad, pero marco o molde al fin, que pretende reglar la vida de un pueblo. Las instituciones políticas cambian -observa Robert A. Dahl- la democracia moderna no es equivalente al sistema político ateniense o a la república romana.
Ricardo Vanossi sostiene que cada pueblo va forjando su idea de la Constitución. Esa idea no es inmutable pudiendo variar, perfilándose conforme las necesidades del pueblo, las circunstancias históricas, los cambios producidos o los que se quieran producir a tenor de los acontecimientos.
La complejidad actual de Mendoza, su desarrollo económico, político y social, fue de imposible previsión para el constituyente de 1916. Éste legisló para su época con ansias de permanecer en la posteridad, habiendo cumplido su objetivo con creces.
Es por ello que hablamos de reforma y no de sustitución, no se trata del reemplazo de un texto constitucional por otro, sino de la reafirmación y perfeccionamiento de un sistema institucional que lo exige, porque así lo demanda su ciudadanía.
Es preciso -entre otras reformas- modificar el funcionamiento y la conformación del Poder Legislativo garantizando la representación igualitaria de todos los Departamentos en el Senado de la Provincia, evitando la sobre representación de algunos Departamentos en detrimento de otros que carecen de ella.
Así mismo, acotar la reelección de los Intendentes a un periodo. Conjugando el principio republicano de alternancia en los cargos públicos electivos, con la posibilidad, si así lo entiende la ciudadanía expresada en las urnas, de extender un proyecto político de gobierno cuatro años más.
En el plano Judicial, establecer la autarquía del Poder Judicial, estableciendo al Ministerio Público como un órgano extra poder y modificando la conformación del Jury de Enjuiciamiento que permita un mejor funcionamiento.
Proporcionar efectiva tutela a derechos de incidencia colectiva a través de la creación de la figura del Defensor del Pueblo.
Consagrar la autonomía Municipal, otorgada por la Constitución Nacional, que faculta a estos a organizarse y dictarse sus propias normas de gobierno, precisando sus alcances en cuatro aspectos: institucional, político, económico-financiero y administrativo.
Asistimos a un momento histórico en la vida de los pueblos, tenemos en nuestras manos la posibilidad de rediseñar el modelo de provincia asentado en su constitución, que de respuesta a los nuevos reclamos de la sociedad y resuma nuestra propia identidad provincial, aquélla que nos hace ser lo que somos, honrar lo que fuimos y creer en lo que dejaremos para los que nos sobrevivirán.

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