FUNDAMENTOS

La Constitución es una transacción política fundamental que condensa los ideales, anhelos y proyectos de una determinada sociedad. Es la piedra fundacional donde se asientan las normas básicas que la organizan, los derechos que protegen al ciudadano y la forma de distribuir y controlar el poder del Estado.

Por ello, debemos esbozar una Constitución llamada a permanecer en la posteridad, que tenga conciencia histórica de su pasado, mire a los ojos el presente y proyecte el futuro de los mendocinos.

La historia constitucional de nuestro país, zanjada por los desencuentros y disensos, señala que aquellas reformas que, aunque bienintencionadas, carecieron del sentimiento común de los argentinos, estuvieron destinadas al fracaso. Por ello, son los encuentros en las ideas y las coincidencias en las necesidades del modelo institucional, las que integran la propuesta de reforma.

El ordenamiento constitucional es -al decir de Linares Quintana- un marco o molde, dotado de considerable elasticidad y flexibilidad, pero marco o molde al fin, que pretende reglar la vida de un pueblo. Las instituciones políticas cambian -observa Robert A. Dahl- la democracia moderna no es equivalente al sistema político ateniense o a la república romana.

Ricardo Vanossi sostiene que cada pueblo va forjando su idea de la Constitución. Esa idea no es inmutable pudiendo variar, perfilándose conforme las necesidades del pueblo, las circunstancias históricas, los cambios producidos o los que se quieran producir a tenor de los acontecimientos.

La complejidad actual de Mendoza, su desarrollo económico, político y social, fue de imposible previsión para el constituyente de 1916. Éste legisló para su época con ansias de permanecer en la posteridad, habiendo cumplido su objetivo con creces.

Es preciso -entre otras reformas- modificar el funcionamiento y la conformación del Poder Legislativo garantizando la representación igualitaria de todos los Departamentos en el Senado de la Provincia, evitando la sobre representación de algunos Departamentos en detrimento de otros que carecen de ella.

Así mismo, acotar la reelección de los Intendentes a un periodo. Conjugando el principio republicano de alternancia en los cargos públicos electivos, con la posibilidad, si así lo entiende la ciudadanía expresada en las urnas, de extender un proyecto político de gobierno cuatro años más.

En el plano Judicial, establecer la autarquía del Poder Judicial, estableciendo al Ministerio Público como un órgano extra poder y modificando la conformación del Jury de Enjuiciamiento que permita un mejor funcionamiento.

Proporcionar efectiva tutela a derechos de incidencia colectiva a través de la creación de la figura del Defensor del Pueblo.

Consagrar la autonomía Municipal, otorgada por la Constitución Nacional, que faculta a estos a organizarse y dictarse sus propias normas de gobierno, precisando sus alcances en cuatro aspectos: institucional, político, económico-financiero y administrativo.

La Constitución de la provincia ha arbitrado un procedimiento especial para los casos en que sólo se modifique un artículo. En estos supuestos la ley que declara la necesidad de la reforma, sancionada por los 2/3 de los miembros de cada Cámara, debe someterse a referéndum en la próxima elección de diputados. Si el resultado es favorable la enmienda queda aprobada y se la debe promulgar e incorporar al texto constitucional (art. 223).

Tanto la ley que declara la necesidad de reforma parcial, como la que reforma un solo artículo deben someterse al pueblo para que, en la próxima elección de diputados, vote, respectivamente, en pro o en contra de la convocatoria de una Convención Constituyente o de la reforma sancionada.

Ahora bien, existe una nítida diferencia entre este procedimiento y el supuesto de reforma total o parcial contemplado en el artículo 221, ya que allí la expresión de la ciudadanía en las urnas es al solo efecto de habilitar el proceso de reforma, posibilitando la convocatoria a una Convención Constituyente, quien será la encargada de efectuarla.

Propiciamos que conforme al saludable mecanismo introducido por el artículo 223 de la Constitución de la Provincia, el pueblo vote una vez finalizada la tarea de la Convención Constituyente, a fin de validar o no lo obrado por esta y de forma evitar reformas constitucionales efectuadas a espaldas de la ciudadanía o desvinculadas de la ley que declara la necesidad de la misma.

Es nuestra pretensión que recaiga en el pueblo de Mendoza la última palabra respecto de la reforma efectuada por la Convención constituyente y no simplemente que su participación se limite a convalidar el proceso iniciado independizándose de sus consecuencias.

Asistimos a un momento histórico en la vida de los pueblos, tenemos en nuestras manos la posibilidad de rediseñar el modelo de provincia asentado en su constitución, que de respuesta a los nuevos reclamos de la sociedad y resuma nuestra propia identidad provincial, aquélla que nos hace ser lo que somos, honrar lo que fuimos y creer en lo que dejaremos para los que nos sobrevivirán.

Por los motivos expuestos es que solicito a esta H. Cámara la aprobación del presente proyecto de ley

EL SENADO Y HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS

DE LA PROVINCIA DE  MENDOZA,

SANCIONAN CON FUERZA DE

L E Y:

Artículo 1°.- Modifícase el artículo 221 de la Constitución de la Provincia el que quedará redactado de la siguiente manera:

Art. 221°.- Declarada por la Legislatura la necesidad de la reforma total o parcial de la Constitución, el Poder Ejecutivo convocará a una Convención que se compondrá de tantos miembros cuantos sean los que componen la Legislatura. Los convencionales serán elegidos en la misma forma que los diputados.

Efectuada la reforma total o parcial por la Convención Constituyente, se someterá al pueblo para que en la próxima elección de diputados, se vote en todas las secciones electorales en pro o en contra de la reforma, debiendo garantizarse que el votante sufrague en forma separada, sea cual fuere el sistema de voto vigente al tiempo de practicarse el acto electoral.

Si la mitad más uno de los votos válidamente emitidos se pronunciaren afirmativamente, el Poder Ejecutivo procederá a su promulgación.

Artículo 2º – El Poder Ejecutivo convocará al pueblo de Mendoza, para que en la próxima elección de Diputados a celebrarse en la provincia, se pronuncia a favor o en contra de la reforma sancionada por el artículo anterior, conforme a lo establecido por el artículo 223º de la Constitución Provincial.

Artículo 3° – En el supuesto de ser votada afirmativamente por el pueblo de la provincia, el Poder Ejecutivo promulgara la reforma establecida en el artículo 1 de la presente ley.

Artículo 4º.- De forma.